¿Qué Profecías del Antiguo Testamento predijeron a Jesús?

¿Qué Profecías del Antiguo Testamento predijeron a Jesús?

¿Qué Profecías del Antiguo Testamento predijeron a Jesús?

¿Demuestran las profecías bíblicas que Jesús es el Mesías?

Una profecía es un intercepto de la mente de un Dios omnisciente, que todo lo ve y que es todo poderoso.Joel C. Rosenberg
Soy un historiador, y no un creyente, pero debo de confesar que como historiador, ese modesto predicador de Nazaret es irrevocablemente el único centro de la Historia. Jesucristo es fácilmente la figura más prominente en la historia de la Humanidad.H. G. Wells

Desde que Jesús de Nazaret comenzó a predicar, más de 350 pasajes del Antiguo Testamento han sido citados como anticipaciones proféticas de su vida y muerte.1 De hecho, en un día del primer siglo, unas 3,000 personas aceptaron el mensaje de Pedro sobre Jesús basado en un análisis de las profecías hechas en Salmos 16 y 110.2

Muchos cristianos se sienten consternados de que quien lee la Biblia pudiera no estar convencido de tantas predicciones milagrosas. Bueno, existen muchas razones para esto.

Parte del problema es que muchas personas — incluyendo cristianos — no entienden cómo la mayoría de estos versículos podrían considerarse predicciones. Con frecuencia, los versículos citados como profecías no se manifiestan en tiempo futuro o claramente tratan acerca de alguien en el futuro cercano — no distante.3

La pregunta, entonces, es la siguiente: ¿Qué pasajes del Antiguo Testamento nos dan las pruebas proféticas más importantes, de que Jesús — cuya historia es narrada en el Nuevo Testamento — fue realmente el Mesías Judío prometido?4

El Mesías Venidero

“Mesías” es una palabra que significa “el ungido.” Dentro del judaísmo, el Mesías es un rey que será enviado por Dios para salvar al pueblo judío. Los judíos todavía aguardan la llegada del Mesías ansiosamente, mientras que los cristianos afirman que el Mesías ya ha venido en la persona de Jesucristo.

Podría sorprenderte enterarte que el Antiguo Testamento casi nunca utiliza la palabra “mesías” en un pasaje que el Nuevo Testamento interpreta como una referencia a Jesús como el Mesías venidero. Incluso las traducciones más conservadores del Antiguo Testamento dicen “el ungido” en sólo dos pasajes: Salmo 2:2 y Daniel 9:25 -26.5

Se utiliza el verbo “ungido” en Isaías 61:1, donde el Profeta escribe: “El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres.” Mucho más tarde en la historia, Jesús leyó este texto en la sinagoga y anunció — ante el asombro de todos los presentes — que esta profecía se estaba cumpliendo ante sus ojos.6 En otra ocasión, Jesús dio a entender que Isaías 61:1 estaba siendo promulgado a través de su ministerio.7

Con estas dos probables excepciones, “el ungido” del Antiguo Testamento generalmente se refiere a un profeta ordinario, sacerdote o rey (especialmente el Rey David); alguien usado por Dios para un propósito extraordinario en la historia; o la totalidad de Israel.8 La mayoría de los pasajes del Antiguo Testamento que se pensaba que eran predicciones de Jesús, usan palabras como “siervo,” “pastor,” “salvador,” “rey,” “profeta,” “rama,” o “hijo.”9

Entonces, ¿cómo entendemos la profecía Mesiánica en el Antiguo Testamento?

La Naturaleza de la Profecía Mesiánica del Antiguo Testamento

A menudo, la profecía mesiánica es predictiva de una manera indirecta. Un buen ejemplo de esto es Oseas 11:1, que según Mateo se cumplió — lo que quiere decir, fue completada — por Jesús.10 Oseas 11:1 dice, “Desde que Israel era niño, yo lo amé; de Egipto llamé a mi hijo.”11

Este “hijo” es sin lugar a dudas Israel. Por medio del profeta, Dios recuerda a los israelitas que él los había rescatado de la esclavitud en Egipto. Sin embargo, Mateo cita estas palabras como algo que Jesús “cumplió.”

Es posible que pensemos que Oseas debió haber dicho, “de Egipto llamaré a mi hijo” para que su declaración calificara como una predicción. Sin embargo, esto no fue un error. Oseas estaba usando un método que los judíos de su tiempo comprendían y apreciaban.

Sin embargo, algunos pasajes del Antiguo Testamento sí hacen predicciones directas. Por ejemplo, Isaías 52:13 mira al futuro. Isaías cita a Dios diciendo que vendrá un tiempo en el cual su “siervo” hará que las personas obtengan nuevos conocimientos. Él será exaltado aunque se le haya considerado insignificante. Sorprenderá a las naciones y líderes del mundo se quedarán sin palabras.12

Los cristianos interpretan a este siervo como Jesús. Los judíos interpretan este siervo como Israel.13 Ya sea que Isaías se refiriera a Jesús o a Israel, el llamado “siervo sufriente” descrito en Isaías 52:13 – 53:12 es singularmente paralelo a la humillación y el dolor sufrido en la vida y muerte sacrificial de Jesús de Nazaret, que afirmaba ser El Ungido. De hecho, el Apóstol Felipe utiliza Isaías 53:7–8 para explicar la importancia de Jesús a una etíope que estaba estudiando las Escrituras.14

Predicción Mesiánica antes de la Época del Rey David

Talvez algunos de los más fuertes pasajes predictivos del Antiguo Testamento que se aplican a Jesús vienen de la historia antigua — incluso antes del tiempo del Rey David. De hecho, las profecías comienzan desde el mismo inicio de la Biblia.

Un conocido y polémico ejemplo es el Génesis 3:15. Ahí, Dios anuncia que los descendientes de la persona tentada (mujer) serán heridos por un descendiente del tentador (en la forma de una serpiente).15 Pero la voluntad humana prevalecerá y aplastará la cabeza del enemigo de Dios. Algunos han llamado a esta la primera expresión de la Buena Noticia predicada por Jesús más tarde.

Otro ejemplo es la cita de Pedro de Deuteronomio 18:15 en Hechos 3:22. En el libro del Deuteronomio, Moisés revela que un día Dios levantará un profeta como él, al cual el pueblo de Dios debe obedecer. Siglos más tarde, Pedro aborda a los Israelitas después de que Jesús fue muerto por líderes judíos y romanos.

Pedro reconoce que sus actos eran la manera en la que “Dios cumplió lo que de antemano había anunciado por medio de todos los profetas: que su Mesías tenía que padecer.”16 Entonces Él les instruye para que se arrepientan de sus pecados, debido a que Jesús volverá cuando “llegue el tiempo de la restauración de todas las cosas.”17 Pedro continúa con una impactante declaración: “En efecto, a partir de Samuel todos los profetas han anunciado estos días.”18

Predicción Mesiánica desde la Época del Rey David

Las profecías continuaron durante la vida del Rey David. La expresión de exaltación para Jesús en Mateo 21:9 —“¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!”— fue extraída del Salmo 118:25–26.

En el Salmo 118, el autor alaba a Dios por su fidelidad y por salvarlo de la muerte. El salmista dice que una vez fue rechazado como una piedra inadaptada de una construcción, pero ahora se ha convertido en la piedra angular — la fundación.19 

Jesús cita este versículo cuando él reveló a las autoridades judías que tendrían su papel como líderes espirituales apartados de ellos.20 ¿Por qué? Debido a que no pudieron construir sobre la base de la “piedra angular” del reino de Dios — es decir Jesús, el ungido.

Predicción Mesiánica después de la Época del Rey David

Talvez el pasaje más importante en tiempo futuro del Antiguo Testamento citado en el Nuevo Testamento en relación a Jesús es Isaías 9:1–2. Isaías habla de un tiempo en el que Dios rendirá homenaje a la nación de Galilea. Después, Mateo 4:12 nos dice: “Cuando Jesús oyó que habían encarcelado a Juan, regresó a Galilea.”21 En concreto, Jesús fue al área exacta que Isaías había mencionado. Para aclarar aún más la cuestión, Mateo cita Isaías 9:1–2, demostrando al lector que Jesús cumplió la profecía.

También es notable en Isaías 11, que predice que un descendiente de Isaí (padre del Rey David) gobernará con rectitud y justicia y aplastará la maldad. Marcará el comienzo de una época de paz sin precedentes y todas las naciones lo honrarán. En tiempos del Nuevo Testamento, se esperaba que el Mesías viniera de la línea de David. Mateo ofrece una genealogía de Jesús, lo que pone de manifiesto su relación con David.

Mateo 2:23 también menciona que los profetas del Antiguo Testamento predijeron que el Mesías sería llamado nazar (a menudo traducido como “un Nazareno”).  Jesús y su familia vivían en Nazaret, y “con esto se cumplió lo dicho por los profetas.”22

Pero Isaías no fue el único que hizo predicciones que se cumplirían por Jesús. El profeta Zacarías pidió a Jerusalén, “¡Alégrate mucho! . . . [Porque] tu rey viene hacia ti justo, salvador y humilde. Viene montado en un asno.”23 Los cuatro evangelios nos dicen que Jesús llegó en un asno a Jerusalén, donde una gran multitud proliferó ramos de palma en el camino ante él, y le gritaron: “¡Hosanna [salva ahora o salve] al Hijo de David!”24

La conexión entre las profecías del Antiguo Testamento y las narrativas del Nuevo Testamento continúan sonando verdaderas incluso en los últimos días de la vida de Jesús. Zacarías declaró que si el pastor es herido, las ovejas se dispersarán. En Mateo 26:31, Jesús les dice a sus discípulos esa noche (la noche de su detención), “todos ustedes me abandonarán,” tal y como estaba registrado en las Escrituras en cuanto a la oveja. De hecho, en la detención de Jesús: “todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.”25

Desde su nacimiento hasta la muerte, Jesús vivió una vida paralela a una increíble cantidad de profecías del Antiguo Testamento.

El Punto

La conclusión de todo esto es que las predicciones sobre Jesús en el Antiguo Testamento, en su forma más pura, son raras. Sin embargo, esto no disminuye la dramática manera en la cual el Antiguo Testamento anticipa a Jesús como el Mesías prometido.

De varias maneras, el Antiguo Testamento señala a Jesús de Nazaret porque vivió una vida única de profeta, sacerdote y rey. Estos paralelismos entre la vida de Jesús y la profecía bíblica son demasiado precisos para ser explicados como meras coincidencias. Esta es la evidencia acumulada que nos obliga a creer en Jesús como el Mesías del Antiguo y del Nuevo Testamento.26

  1. Para obtener una lista completa, consulta “354 Prophecies Fulfilled in Jesus Christ,” According to the Scriptures, http://www.accordingtothescriptures.org/prophecy/353prophecies.html. Este tipo de listas suelen incluir algunas alusiones o ecos conscientes o inconscientes del Antiguo Testamento (AT) en el Nuevo Testamento (NT), además de cualquier cita directa o indirecta del AT en el NT. Algunos de los paralelismos son sólo casos de palabras o pensamiento similares, independientemente del contexto o intención autoral. En consecuencia, “predicción” en su sentido normal no se aplica a la mayoría.

  2. Véase La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional (NVI) © 1999, Hechos 2:22–41.

  3. Tiempos en presente y/o pasado se utilizan en el Salmo 2, Isaías 53 e Isaías 61, aunque Dios habla en tiempo futuro en Isaías 53:12 a la luz de lo que ha hecho su siervo. La interpretación del tiempo verbal, especialmente en la poesía del AT — es muy debatida. Felipe el evangelista mostró cómo Isaías 53:7 se refiere a Jesús (en Hechos 8:26 - 40), aunque parece hablar de alguien que ya estaba muerto. La agonía de David de ser abandonado por Dios (registrado en el Salmo 22:1) fue repetida por Jesús en la cruz (Mateo 27:46).  Otros versículos en el Salmo 22 se consideran cumplidos por Jesús al final de su vida — concretamente durante su tortura y crucifixión final — aunque las palabras en el salmo se presentan como experiencias de David (compara el Salmo 22:7–8, 18 con Mateo 27:39, 43 y Juan 19:24).

  4. Tanto la palabra hebrea del AT Hebreo meshiach (Mesías) y la palabra griega  christos (Cristo) del NT significan “el ungido.”

  5. Por ejemplo, véase la Nueva Versión Internacional. Incluso la Biblia del Rey Jacobo no capitaliza “ungido” en el Salmo 2:2 pero sí utiliza “Mesías” en Daniel 9:25–26.

  6. Véase La Santa Biblia, Lucas 4:16–21.

  7. Ibid., Lucas 7:17–23.

  8. Ibid., 1 Crónicas 16:22; Salmos 89:38, 105:15; Éxodo 40:13–15; Ezequiel 28:14; y Habacuc 3:13.

  9. Ibid., Deuteronomio 18:15; Salmos 2:12, 23:1; Isaías 4:2, 9:6, 11:1, 53:12, 62:11; Jeremías 23:5; and Zacarías 3:8, 9:9, 11:16, 13:7. La profecía Mesiánica como la conocemos se desarrolló entre teólogos judíos en los siglos entre el cierre del Antiguo Testamento y el comienzo del NT.

  10. Ibid., Mateo 2:15.

  11. La Santa Biblia, Oseas 11:1.

  12. Algunas traducciones utilizan “arrojar” las naciones y a otras “sobresaltar.” La antigua versión griega conocida como la Septuaginta (ca. 250 AEC) contiene la palabra griega para “sobresaltar” o “sorprender”. El contexto poético paralelo demuestra que Isaías quería decir que este siervo sorprendería o asombraría a la gente por ser y hacer lo inesperado.

  13. Algunos de los primeros pasajes de Isaías llaman a Israel siervo de Dios.

  14. Véase La Santa Biblia, Hechos 8:27–38.

  15. El nombre de la mujer, Eva (chavvah en hebreo), se basa en una palabra que significa “vida.” Génesis 3:20 dice que Adán le dio ese nombre porque era la fuente de toda vida humana. En el mundo antiguo, las serpientes o dragones eran símbolos comunes del desorden, la muerte y la destrucción en el mundo.

  16. La Santa Biblia, Acts 3:18.

  17. Ibid., Hechos 3:21.

  18. Ibid., Hechos 3:24.

  19. Véase La Santa Biblia, Psalm 118:22.

  20. Ibid., Mateo 21:42–43.

  21. La Santa Biblia, Mateo 4:12.

  22. Ibid., Mateo 2:23.

  23. Ibid., Zacarías 9:9.

  24. Ibid., Mateo 21:9.

  25. La Santa Biblia, Mateo 26:56.

  26. Para más información, véase “Messianic Prophecies,” Clarifying Christianity, http://www.clarifyingchristianity.com/m_prophecies.shtml.

  27. Photo Credit: Lumina / Stocksy.com