¿A Dios le Importa el Sufrimiento?

¿A Dios le Importa el Sufrimiento?

¿A Dios siquiera le importa cuando sufrimos? Angie Smith reflexiona acerca de la presencia de Dios en tiempos de pérdidas dolorosas.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. ¿Qué quiso decir Angie cuando menciona, "mi Jesús es el mismo que era antes de que yo entrara a esta habitación."?
  2. ¿Cómo explicas la diferencia entre hablar sobre el tema del sufrimiento en general y hablar sobre el sufrimiento experimentado personalmente?

La Curiosidad Colectiva
Reconciliación es una gran palabra. Tengo... ¿Le importa a Dios nuestro sufrimientento? Tengo cuatro hijas hermosas ahora. Hace como cinco años estaba embarazada y fui por un ultrasonido regular, y tan pronto como empezó el ultrasonido, pudimos darnos cuenta de que algo realmente estaba mal. Y unos minutos más tarde escuché las palabras que ninguna madre desea escuchar: Su bebé no va a sobrevivir. Nos sugirieron que interrumpiéramos el embarazo, pero yo sabía que eso no era lo que Dios tenía para mí. De hecho... cuando la especialista estaba haciendo el ultrasonido, dijo, Voy a traer al doctor, y él va a confirmar lo que estoy viendo pero no se ve bien. Por lo que estamos viendo, tu hija no sobrevivirá. No podrás llevártela a casa, pero él va a venir y hablará contigo. Entonces, sólo siéntate aquí un minuto, por favor. Así que mi esposo y yo nos sentamos en este cuarto oscuro, mirando a esta pantalla y esperando que entrara el doctor. Y cuando llegó, dijo, "Cariño, ¿qué estás pensando en este momento?" Y yo sólo repetía una y otra vez, Mi Jesús es el mismo que era antes de que yo entrara en esta sala. Es el mismo. Y voy a ser honesta y confesarte que había mucho en mí que no sentía eso, la mayor parte de mí no sentía eso, pero yo forzaba esas palabras. Y yo sólo decía: Yo creo que él es el mismo. Él no me ha abandonado. No se ha olvidado de mí. Él sabe que estoy sentada en esta habitación. Entonces, cumplimos el embarazo, y el 7 de abril, 2008 di a luz a una niña que estaba viva cuando nació. Se llamaba Audrey Caroline, y vivió por dos horas y media. Le dimos amor para toda la vida que valiera por ese corto tiempo. Vi cómo le daban su primer baño y un pequeño corte de pelo. Pero más tarde esa noche cuando todo el mundo se había ido y sólo quedamos mi esposo y yo, con ella, a medida que pasaba el tiempo, sabíamos que íbamos a tener que llamar a una enfermera para que viniera y se la llevara. Y yo creo que hasta ese momento, todas las cosas con las que había luchado en mi fe estaban más en el papel de lo que estaban en la carne. Pero tenía que entregarle mi hija a alguien y ver cómo la alejaban de mí, sabiendo que ya no iba a volver a verla. en este lado del cielo. Y mientras yacía en la cama de ese hospital, y todo en mí quería sólo presionar todos los botones y pedirles que la trajeran de regreso, realmente llamé a Dios de una manera que nunca antes lo había hecho. Y dije, "No puedo hacer esto... necesito que sólo estés aquí en este momento. Sólo necesito que me abraces." Lo hizo. Lo hizo. Así que 'reconciliación' es una buena palabra. No sé si en algún momento podremos hacerlo perfectamente, pero sí te voy a decir que en ese momento yo vi un lado de Dios que yo nunca había experimentado y que no he olvidado desde entonces. Sólo, su fidelidad a una niña en una habitación del hospital que estaba devastada y yo realmente sentí que él estaba ahí.