Cinco Razones por las cuales un Grupo Pequeño podría Ayudarte a Crecer

Cinco Razones por las cuales un Grupo Pequeño podría Ayudarte a Crecer

Cinco Razones por las cuales un Grupo Pequeño podría Ayudarte a Crecer

¿Te preguntas qué es tan importante acerca de los grupos pequeños? Aquí te damos cinco razones por las cuales debes considerar unirte a uno.

Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que siempre lo ha hecho.Margaret Mead1

Seamos honestos. Todos sabemos que hay una brecha entre lo que somos y lo que queremos ser. Tal vez quieres desarrollar una nueva habilidad, mejorar una relación o ponerte en forma. Pero todos queremos crecer hacia una mejor versión de nosotros mismos.

Los cristianos no son inmunes a este deseo. De hecho, todo el movimiento de Jesús se ha enfocado en el aprendizaje y el crecimiento.2 Uno de los principales lugares donde se produce el crecimiento es en los grupos pequeños, donde estudiantes se reúnen a aprender y a practicar las enseñanzas de Jesús.

El primer grupo pequeño cristiano estaba compuesto por Jesús y los doce hombres a los que invitó a que lo siguieran. Muchas de las primeras iglesias incluían pequeños grupos de discípulos que se reunían en los hogares de unos y otros; en el segundo y tercer siglo, muchos cristianos devotos incluso se trasladaron al desierto para explorar nuevas versiones de comunidades cristianas en pequeños grupos.3 Durante la edad media, pequeños grupos de misioneros celtas viajarían a través de las ciudades de Europa, parando solamente el tiempo suficiente para iniciar una nueva iglesia.4

En los siglos XVII y XVIII, las iglesias comenzaron a organizar grupos pequeños específicamente para ayudar a los cristianos a crecer. Phillip Jacob Spener, un pastor luterano, organizó grupos pequeños en los que los cristianos discutían las implicaciones prácticas de su fe.5 Cuando comenzó la Iglesia Metodista, estaba compuesta de grupos pequeños que se reunían para compartir historias de cómo Dios había estado obrando en sus vidas.6 Estos modelos proporcionan inspiración para los grupos pequeños que ayudan a los cristianos a crecer hoy.

En síntesis, los cristianos han estado utilizando pequeños grupos por casi 2 mil años. Pero, ¿qué exactamente sobre los grupos pequeños es lo que ayuda a los cristianos a crecer?

1. El Estilo de Vida de Jesús No Se Puede Aprender a Solas.

Las enseñanzas de Jesús se dividen en dos categorías: Cómo desarrollarte espiritualmente y cómo tratar a otras personas. Ninguno de estos puede ser aprendido a solas. Se necesitan compañeros de práctica que puedan proporcionar información, consejos y aliento. Los pequeños grupos son lugares a prueba de fuego para encontrar ese apoyo.

2. El Apoyo Fomenta el Cambio.

Cada uno de nosotros podemos tener conductas hirientes, inmaduras e incluso peligrosas que necesitamos cambiar. El cambio se produce cuando practicamos las enseñanzas de Jesús. Pero es un trabajo duro, y es casi imposible si intentamos hacerlo solos.

Santiago, uno de los primeros líderes de la iglesia, abordó este tema alentando a aquellos que estaban aprendiendo el camino de Jesús: “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz."7 La confesión es el acto de articular lo que está mal. Un grupo pequeño es un lugar seguro para confesar y recibir aliento. Llegamos a conocer las esperanzas, sueños y luchas de otros miembros del grupo. Con su ayuda, podemos crecer en comportamientos más saludables que sean más acordes a las enseñanzas de Jesús.

3. Las Relaciones Conducen a Compartir.

Uno de los mayores obstáculos para el crecimiento son las "cosas". Gran parte de la cultura moderna parece obsesionada con acumular cosas nuevas. Para muchos, no hay mayor temor que perder todas sus posesiones. Un signo tangible de crecimiento es cuando un seguidor de Jesús aprende a confiar en Dios más de lo que confía en las cosas.

Cuando compartimos, estamos confiando en que Dios seguirá proveyendo para nosotros. Cuando recibimos lo que otros han compartido con nosotros, reconocemos que nos han dado un regalo no-ganado de Dios. Lento pero seguro, el compartir nos ayuda a avanzar más allá de nuestra propia obsesión enfocada en cosas. Los grupos pequeños proporcionan un lugar para hacer relaciones significativas donde puede ocurrir tal intercambio.

4. La Misión Ocurre en Grupos Pequeños.

¿Y si Frodo hubiera ido a Mordor sin la comunidad? ¿O si Lucas hubiera intentado rescatar a Leia sin Obi-wan, Han y Chewbaca? ¿O qué tal si Bill hubiera intentado ir en una gran aventura sin Ted? Estas historias son grandes porque demuestran las relaciones que se desarrollan cuando los grupos van de misión juntos.

Una forma poderosa en la que los cristianos crecen a partir de que se incorporan a grupos pequeños es mediante el trabajo hacia objetivos y causas comunes. Un grupo puede trabajar unido para proporcionar vivienda a una persona sin hogar o comida para un nuevo progenitor. Ellos podrían aliarse para servir a un compañero miembro del grupo con un problema grave de salud. O pueden desarrollar lazos cuando hay una misma búsqueda de objetivos similares, como desarrollar una disciplina espiritual.

Cuando pequeños grupos se unen para llevar a cabo una misión significativa, el crecimiento es un resultado inevitable.

5. Los Pequeños Grupos Llevan la Iglesia Más Allá del Domingo

Imagina que fuiste al gimnasio durante una hora por una semana. Mientras que eso es mejor que nada, probablemente terminaste adolorido, cansado y sudoroso sin disfrutar muchos de los efectos que suceden a largo plazo. Perder de peso y ganar musculatura requieren de una buena dieta y un ejercicio regular.

Si la espiritualidad de una persona está limitada a una hora a la semana, va a ser difícil para ellos crecer. Un pequeño grupo conduce al crecimiento mediante la creación de más oportunidades para venir a conocer a Dios, a practicar las enseñanzas de Jesús y a crecer espiritualmente.

Cómo Unirse a un Grupo Pequeño

Quizá quieres crecer como persona y estás intrigado por la idea de compartir o confesar. ¿Acaso tienes hambre por las relaciones profundas que crecen fuera de una misión compartida?

Únete a un grupo pequeño. Puedes encontrar uno visitando una iglesia local o hablando con amigos que participen en las comunidades cristianas. Inclusive puedes empezar tu propio grupo mediante el uso de los materiales encontrados en este sitio de Internet. Todo lo que necesitas es unos cuantos amigos que quieran crecer.

  1. Atribuído a Mead en Frank Sommers en Curing Nuclear Madness (Londres: Methuen, 1984), 158.
  2. El nombre original para los seguidores de Jesús era "discípulos", que también podría ser traducido como "aprendices".
  3. James Goehring, Ascetics, Society and the Desert (Harrisburg, PA: Trinity Press, 1999).
  4. Thomas Cahill, How the Irish Saved Civilization: The Untold Story of Ireland's Heroic Role From the Fall of Rome to the Rise of Medieval Europe (New York, NY: Anchor Books, 1995).
  5. Ernst Stoeffler, “Pietism,” en la Enciclopedia de la Religión (Encyclopedia of Religion) 2a ed. vol. 10 (Nueva York: MacMillan Referencia USA, 2005), 7141–7144.
  6. Frank Baker, “Methodist Churches,” en la Enciclopedia de la Religión (Encyclopedia of Religion) 2a ed. vol. 9 (Nueva York: MacMillan Referencia USA, 2005), 5996–5998.
  7. La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional (NVI) © 1999, Santiago 5:16.
  8. Crédito de Foto: Urs Siedentop / Stocksy.com.