Cómo Responder Cuando la Vida no Va como la Planificamos

Cómo Responder Cuando la Vida no Va como la Planificamos

Cómo Responder Cuando la Vida no Va como la Planificamos

¿Qué tú haces cuando la vida no resulta de la manera que esperabas?

Mientras revisaba el comunicado de prensa que mi compañía "Fortune 500" iba a publicar acerca de los próximos despidos, leí, "se harán acomodaciones para aquellos afectados negativamente". Taché la palabra "negativamente" con un bolígrafo rojo.

Después de todo, yo razoné, alguien podría encontrar un trabajo nuevo que les encantará más o pagará más o que les llevará a la próxima gran cosa en la vida. Nosotros no sabíamos si el efecto sería negativo o no. Y en la América corporativa nosotros "pintábamos todo", aún los despidos, con un toque positivo.

Pero en la vida real, con todas sus decepciones, relaciones terminadas, el estrés, los problemas de dinero y la enfermedad, puede ser mucho más difícil encontrar un lado positivo.

A veces la vida no va de la manera que nosotros la planificamos. ¿Qué tú haces cuando la vida no resulta de la manera que esperabas? Veamos aquí cinco maneras sanas de responder cuando la vida no va como la planificamos.

1. Mantén Tus Problemas en Perspectiva.

Cuando mi hija estaba en primer grado, hubo una tormenta de nieve tardía en marzo y tuvimos que cancelar su fiesta de cumpleaños. Ella estaba desolada. El tener que mover la fiesta de cumpleanos para otra fecha parecía como si fuese un gran problema para ella.

Así lo pareció hasta dos años después, cuando sus papá fue diagnosticado con cáncer terminal. Una fiesta de cumpleaños no llevada a cabo no se puede comparar con crecer sin tu papá.

Algunas dificultades simplemente no son tan grandes como otras. A veces necesitamos un poco de perspectiva, un recordatorio de que las pequeñas desilusiones en la vida son simplemente eso. Pequeñas. Puede que duelan en el momento, pero no se comparan con los problemas grandes de la vida.

Llora la pérdida de la fiesta de cumpleaños pero luego sigue moviéndote hacia adelante. El sobrellevar esos pequeños desafíos con perspectiva, nos ayuda a manejar los grandes.

2. Recuerda Tus Victorias Pasadas.

Ahora mismo, mientras lees estas palabras, tu historial de sobrepasar días difíciles es 100%. Tu has enfrentado dificultades en el pasado pero sigues aquí. Continuas hacia adelante.

Durante la pandemia del COVID-19, yo tuve que cancelar un viaje a Grecia que había planeado hacía mucho tiempo. Estábamos extremadamente decepcionados. Pero esto es lo que yo sabía: yo había pasado por la muerte de mi difunto esposo y había salido de esa experiencia más fuerte.

Yo sabía que mi historial no cambiaría. Yo sobrepasaría esta decepción también.

Cuando tu estás pasando por un tiempo difícil, siempre ayuda el recordar los desafíos que ya tú has vencido. Toma un momento y mírate a ti mismo y recuerda lo que has superado hasta este punto.

Tu puedes hacerlo. No sin dolor. No sin angustia. Pero tu puedes superarlo y saldrás al otro lado con más fuerza para el próximo desafío. (Todos sabemos que habrá otro.)

3. Cuenta Tus Bendiciones.

El poder de practicar la gratitud intencionalmente ha sido mostrado a través de una serie de estudios. De hecho, "la gratitud ayuda a las personas a sentir emociones más positivas, a disfrutar experiencias buenas, a mejorar su salud, a lidiar con la adversidad y a desarrollar relaciones sólidas".1

Esto no significa que tu tienes que sonreír todo el tiempo, pretender que todo está bien cuando no lo está o ignorar las cosas malas cuando éstas pasan. Esto significa que cuando las cosas son difíciles, tu puedes escoger buscar el "lado positivo".

Varios años atrás, al esposo de una amiga le despidieron cuando ellos estaban cuidando por su hijo que estaba batallando contra el cáncer. En vez de sentir como que el mundo estaba contra ellos, ellos optaron por estar agradecidos de que su esposo tenía la oportunidad de pasar más tiempo con la familia. El cambiar sus pensamientos y buscar gratitud les ayudó a soportar la tormenta. Y luego de que su hijo falleció, el tiempo extra que ellos tuvieron juntos fue aún más especial.

Cuando la vida te da decepciones, busca las bendiciones que puedan estar disfrazadas.

4. Mantén la Fe.

En Juan 16, Jesús claramente dice, "En este mundo afrontarán aflicciones".2 Nota que Él no dice que puede que tengas aflicciones. No, tu afrontarás aflicciones. No hay espacio para la duda; es una certeza.

Agraciadamente, Jesús no para ahí. Él continúa diciendo: "pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo".3

Jesús sabía bastante acerca de las aflicciones de este mundo. Los Cristianos creen que aunque Jesús es Dios, Él también fue completamente humano durante Su tiempo en la tierra. Él experimentó decepción, frustración y la dificultad de la vida humana, todo mientras sabía que ultimadamente, Él moriría en la cruz para salvar la humanidad.

En el entendimiento Cristiano, a través de Su muerte y Su resurrección, Jesús ultimadamente triunfó sobre el poder del pecado en este mundo. Y debido a Su muerte sacrificada por nosotros, todos nosotros tenemos la oportunidad de buscar una relación con Él.

A través de está relación, nosotros encontramos el perdón por nuestros pecados y la promesa de la vida eterna. Como resultado, nosotros podemos encontrar una tranquilidad adicional y esperanza en las palabras de Pablo:

Yo considero que nuestros sufrimientos actuales en nada se comparan con la gloria que habrá de revelarse en nosotros. . . Así mismo, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Nosotros no sabemos por qué orar, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros a través de gemidos que no pueden expresarse con palabras . . . Y sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.4

Cuando te lleguen las dificultades y las tribulaciones, mantén la fe. Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes le aman.

5. Escoge Paz.

Jesús también explicó en Juan 16 por qué Él le estaba diciendo a Sus discípulos acerca de las adversidades inevitables de este mundo: "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz".5

Vale la pena notar que Jesús no dice que tendremos paz, como Él dice que tendremos problemas. Él dice que puede que tengamos paz. La paz viene de tener fe en Jesús y es nuestra opción. Nosotros podemos escoger el encontrar paz confiando en Dios.

A pesar de la certeza de que nuestras vidas estarán llenas de tiempos difíciles, podemos estar internamente llenos de paz porque Jesús promete que el regalo de paz está disponible para nosotros: "La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden".6

Tu no tienes que tener miedo en el medio de la decepción y el desánimo. Tu puedes estar en paz.

Ninguna vida pasa sin ser tocada por el dolor y la decepción. Las cosas simplemente no salen como las planificamos porque, más a menudo de lo que quisiéramos admitir, nuestras vidas están fuera de control. Pero nosotros podemos controlar cómo respondemos.

Nosotros podemos escoger el mantener nuestros problemas en perspectiva. Nosotros podemos escoger el enfocarnos en nuestras victorias pasadas. Podemos escoger el contar nuestras bendiciones. Podemos escoger el mantener la fe. Podemos escoger la paz.