¿Cuál es la Historia de la Navidad?

¿Cuál es la Historia de la Navidad?

¿Cuál es la Historia de la Navidad?

¿Por qué celebramos la Navidad como lo hacemos? ¿De dónde sacamos estas tradiciones navideñas?

Para millones de personas en el mundo—religiosas o no—cada Diciembre es una escena familiar. Se adorna un árbol de Navidad en la sala de estar de los hogares, se compran regalos y se colocan decoraciones. Las casas y las calles de los vecindarios son adornadas por velas y luces. Y vemos representaciones de nacimientos por todos lados: con pastores, reyes magos y un bebito en un pesebre.

¿Pero de dónde salió todo esto? Además de que las compañías gozan de otra razón para que nosotros compremos más cosas, ¿por qué celebramos la Navidad como lo hacemos? ¿Cuál es la historia detrás de esta festividad?

El Nacimiento de Jesús

Primero que nada, está el nacimiento de Jesús: “the reason for the season” (el verdadero motivo de la temporada), como dice el dicho. Dos relatos antiguos distintos—el evangelio de Mateo y el evangelio de Lucas—registran el nacimiento de Jesús de Nazaret ocurrido en Belén de Judea.1 En realidad, este nacimiento no fue distinto al nacimiento de cualquier otro niño en la época. 

Naturalmente, hay unos cuantos elementos inusuales. Están los reportes de una notoria estrella en el cielo e historias de ángeles cantando. Pero la mayoría de los detalles del nacimiento de Jesús son bastante normales.2 Aunque algo escandalosa—una pareja que tiene un bebé fuera del lazo matrimonial—es una historia que normalmente no atraería mucha atención.

Salvo, por supuesto, que este pequeño bebé creció para ser un maestro judío revolucionario, una amenaza para el establecimiento judío y un líder crucificado de una banda de malandros que afirmaban haberlo visto levantarse de entre los muertos tres días después.

Y esa historia ciertamente sí acaparó atención, para eventualmente transformar el poderoso Imperio Romano y lanzar el movimiento cristiano que hoy en día cuenta con más de dos mil millones de seguidores.

Al principio, los cristianos se concentraban en recordar solo la vida, la muerte y la resurrección de Jesús. Pocos pensaron en conmemorar su nacimiento como un hito importante.3 Pero a comienzos de la Edad Media, los líderes cristianos habían decidido celebrar esta festividad el 25 de diciembre (en la parte occidental del Imperio Romano) o el 6 de enero (en el este).

No podían estar seguros acerca de la fecha en que realmente nació Jesús porque no existían registros. Jesús nació entre las clases más pobres, y nadie se detuvo a marcar el día y ni siquiera el mes en que un niño pobre llegó al mundo. Así que los líderes de la iglesia primitiva eligieron un día para celebrar el nacimiento de Jesús.

Puede que sea difícil imaginarnos esto, dada la importancia que muchas culturas asignan ahora a los certificados de nacimiento y a los cumpleaños. Pero hay que recordar que la Navidad no celebra el día en que Jesús nació, sino que celebra el hecho de que nació.   

Hay indicios de que los primeros cristianos trataron de calcular la fecha del nacimiento de Jesús basándose en cálculos exactos de otras fechas en la vida de Jesús.4 Alrededor de la misma época, en el 274, el emperador romano Aureliano instituyó un festival pagano que celebraba el “nacimiento del sol invicto”, que coincidía con el solsticio de invierno el 25 de diciembre. No está claro si Aureliano trataba de crear una fiesta pagana alternativa a una fecha que ya tenía cierto significado para los cristianos romanos o viceversa.5

De cualquier manera, en los años posteriores, cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano, celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre como Navidad—en inglés Christmas, o misa de Cristo—se hizo algo general.

Adviento

También en la Edad Media emergió una segunda tradición navideña: Adviento. La palabra “adviento” viene del latín adventus, que significa “venida” o “llegada”. Adviento es la temporada que precede a la Navidad. Durante este período, los cristianos recuerdan a Jesús que viene como un bebé, anticipan su nueva venida al final de la historia humana y celebran la llegada de él a sus vidas.

En el siglo VI, el Papa Gregorio el Grande inició esta tradición creando servicios de adoración especiales para los cuatro domingos que preceden el Día de Navidad.6 Hoy en día los cristianos celebran este "tiempo de preparación" con servicios especiales en el templo, con coronas y velas de adviento e incluso calendarios de adviento donde una sorpresa nueva marca cada día previo a la Navidad.

Santa Claus

Pero, y qué con el viejo y alegre San Nicolás? En los siglos XIX y XX, la historia de Santa Claus se popularizó en América. La cultura popular empezó a incluir leyendas acerca de un hogar en el Polo Norte, una dotación de enanos y renos voladores que ayudaban a Santa a entregar regalos a niños en todo el mundo. Canciones como “Santa Claus viene a la ciudad” e imágenes de la Coca-Cola hicieron bastante para perpetuar estas tradiciones de fiestas de fin de año.

En realidad la historia se remonta a San Nicolás, un obispo cristiano en Asia (la moderna Turquía) que murió el 6 de diciembre del año 343.7 La tradición cuenta que secretamente donó dinero a los necesitados y que incluso una vez dejó caer oro en una calceta que estaba colgada para secarse.8 Posteriormente los cristianos celebraron una fiesta en su memoria el 6 de diciembre. La costumbre de dar regalos generosos a los necesitados más tarde se transformó en toda la historia de Santa que ahora asociamos con Navidad.

El Árbol de Navidad

Hay un elemento más de la tradición de Navidad que no se puede ignorar. ¿Por qué tanta gente corta un árbol, lo pone en su sala de estar y lo decora cada diciembre, sólo para deshacerse de él un mes después?

La primera vez que se usó el árbol de Navidad fue en el siglo XV y en el siglo XVI en Alemania y Europa Oriental. En esa época, se ponían árboles de hoja perenne en plazas de ciudades y hogares, decorados con frutos, dulces y velas por la festividad. Servían como metáfora para la vida y la luz durante la fría oscuridad del invierno.

Algunos creen que los orígenes de esta tradición se remontan a ritos paganos precristianos. De cualquier manera, eventualmente se transformó en otro símbolo asociado con el significado dador de vida del nacimiento de Jesús y del tiempo de Navidad.9 

Secularización de la Navidad

Así, tenemos que la historia de la Navidad es larga y compleja. Comienza con el nacimiento de Jesús, quien muchos creen es el largamente esperado Salvador enviado al mundo por Dios. Dado que distintas culturas han celebrado la festividad a través de los siglos, se han añadido otras numerosas tradiciones para ampliar su significado con temas de vida, luz y generosidad.

Algunas de estas costumbres pueden haber sido “seculares” en su origen. Pero como nos recuerda un académico: “La Navidad siempre ha tenido un elemento secular, que—si se aplica con inteligencia—puede florecer junto con el elemento religioso e incluso ser un aporte para la temporada.”10

Cualquiera sea la manera que elijas para celebrar la festividad, que ésta sirva como recordatorio de esperanza en un mundo que lo necesita desesperadamente.

  1. Los otros dos relatos más antiguos de la vida de Jesús, el evangelio de Marcos y el evangelio de Juan, no incluyen detalles sobre su nacimiento.
  2. Craig L. Blomberg, Jesus and the Gospels: An Introduction and Survey (Nashville: Broadman & Holman, 1997), 209.
  3. Andrew McGowan, “How December 25 Became Christmas,” Biblical Archaeology Review, www|bib-arch|org/e-features/christmas.asp.
  4. Ver la discusión en William J. Tighe, “Calculating Christmas,” Touchstone, diciembre de 2003, Volumen 16, Edición 10, en http://touchstonemag.com/archives/article.php?id=16-10-012-v. Para una evaluación más profunda, ver Susan K. Roll, Toward the Origins of Christmas (Kampen, Países Bajos: Kok Pharos, 1995).
  5. Tighe, “Calculating Christmas.”
  6. Bobby Ross, Living the Christian Year: Time to Inhabit the Story of God (Downers Grove: InterVarsity Press, 2009), 39.
  7. Ibid., 67.
  8. Ibid., 68.
  9. Para más antecedentes sobre adiciones modernas a las costumbres de Navidad, ver Bruce David Forbes, Christmas: A Candid History (Berkeley: University of California Press, 2008).
  10. Joseph F. Kelly, The Origins of Christmas (Collegeville, MN: Liturgical Press, 2004), 127.
  11. Crédito de Foto: Kiselev Andrey Valerevich / Shutterstock.com.