El Lenguaje del ADN

El Lenguaje del ADN

El Lenguaje del ADN

¿Qué sabes sobre el ADN? ¿Qué más podemos aprender sobre el ADN?

Como biólogo, jamás dejo de sentirme asombrado por las cosas vivientes. El merodeo de un colibrí; los brillantes y delicados pétalos de una rosa; el sonido del tamborileo de un pájaro carpintero sobre el tronco de un árbol; las miles de millas de vuelo de las mariposas monarcas de América del Norte para migrar a las montañas centrales de México; la transformación de una oruga en mariposa. . . Estos son sólo algunos de los maravillosos espectáculos que se encuentran en los animales y plantas de todas las formas y tamaños.

Pero hay un aspecto de todos los seres vivos que con frecuencia se pasa por alto o ni siquiera se reconoce. En el núcleo de cada ser vivo hay una molécula comúnmente conocida por su acrónimo: ADN. Se podría decir que el ADN es el material de la vida. En esta paradójicamente simple pero compleja, extraña pero hermosa molécula se encuentra el código que determina de qué están compuestas todas las criaturas. Todas las proteínas de la vida — proteínas de estructura y función — están codificadas en el ADN.

Este código se conoce normalmente como el código genético. Pero, ¿qué es el código genético?

El ADN Como Código

Debido a que existe en todas las células, el ADN es una cadena de cuatro diferentes subunidades vinculadas químicamente. El ADN celular realmente existe como dos líneas que corren en direcciones opuestas que después se giran como si se retorciera una escalera en torno a un poste central. Puedes pensar que eso no suena muy parecido a un código. Pues sí, tal vez, pero no he terminado. Recuerda que mencioné cuatro subunidades anteriormente. Estas cuatro subunidades son generalmente abreviadas por la primera letra de su nombre químico, por lo que me limitaré a utilizar A, G, C y T.

Las moléculas de ADN pueden vincular literalmente millones de estas subunidades. Pero en el ADN celular, estas cadenas de subunidades no existen aisladamente. Éstas están emparejadas junto con subunidades de otra cadena porque el ADN es bicatenario (de doble cadena). Un “A” siempre se empareja con una “T” y una “G” con una “C”. Así que si conoces la secuencia de una cadena, sabrás la secuencia de la otra cadena.

Encima de todo, cada "letra" del código es como una letra del alfabeto inglés. El alfabeto inglés utiliza veintiséis letras para formar una cantidad de palabras ilimitadas. Una palabra puede estar compuesta de tan sólo una letra, al igual que de más de una docena de letras. Pero en el código genético, estas letras químicas A, G, C y T están agrupadas en "palabras" compuestas por tan sólo tres letras. Estas palabras de tres letras se denominan codones. Sesenta y uno de los sesenta y cuatro posibles codones de tres letras codifican para uno de los veinte aminoácidos encontrados en las células vivas. Los otros tres codones son mensajes de terminación.

Esto significa que la secuencia de las letras de ADN determina la secuencia de aminoácidos de las proteínas. La secuencia de aminoácidos en las proteínas es responsable en gran medida de la forma tridimensional de la misma, la cual determina en gran parte su función. Entonces, en la secuencia de las moléculas de ADN están recopiladas las instrucciones digitales para codificar las proteínas; los caballos de fuerza de cualquier célula.

Nosotros utilizamos letras para formar palabras de la misma manera que el ADN utiliza subunidades del nucleótido para formar codones. Cada codón codifica para un aminoácido específico. Nosotros utilizamos palabras para componer oraciones. La secuencia de codones forma un gen y la secuencia de aminoácidos forman proteínas. Nosotros utilizamos oraciones para formar párrafos, que después son agrupados en artículos o capítulos de un libro. De la misma manera, los grupos de genes y otros elementos del ADN forman los cromosomas. Cuando se reúnen libros y revistas, llamamos a esto una biblioteca. Cuando los cromosomas son ensamblados en el núcleo de una célula, esto se llama un genoma.

Podrías representar los paralelismos en la siguiente tabla:

Letras = Nucleótidos
Palabras = Codones (aminoácidos)
Oraciones = Genes (proteínas)
Libros = Cromosomas
Biblioteca = Genoma

Lo que estoy tratando de demostrar es que el código genético es un lenguaje. Utilizamos palabras lingüísticas para describir lo que sucede al ADN. El ADN se transcribe a un ARNm, que es como un dialecto del ADN. El ARNm se traduce luego en proteína, un idioma totalmente distinto.

Esto no es sólo un uso inteligente de términos análogos. Estos términos lingüísticos describen con exactitud lo que de hecho está sucediendo. El código genético es un código de información o lenguaje; es inclusive en formato digital.

Por lo tanto, ¿qué significa todo esto?

Si dejas que tu mente contemple eso sólo un poco, algunas observaciones importantes empezarán a emerger.

En primer lugar, la biología se convierte en el estudio de cosas complicadas y bellas que, en su esencia, operan en base a un código digital. En segundo lugar, este código genético se revela como un lenguaje que comunica dentro de la célula, a través de las proteínas y entre las células. En tercer lugar, nuestra única exposición diferente a la de los códigos informativos o lenguaje son los seres humanos y las máquinas que diseñamos.

Los códigos de información requieren una programación previa. En términos más simples, los códigos informativos requieren una mente para crearlos y una inteligencia para diseñarlos. Incluso los sistemas sofisticados de comunicación de las ballenas, delfines y otros mamíferos se originan en el cerebro y son interpretados por una programación previa en el cerebro. Nunca hemos observado o incluso postulado un lenguaje humano que ocurra a través de procesos químicos indirectos. Como tal, el código genético de ADN también requiere inteligencia para su formulación original. Una vez colocada, funciona bastante bien.

Las células son fábricas vivas con construcción modular, montaje automático, unidades de almacenamiento de información, sistemas motorizados, centrales eléctricas, andamiaje e incluso un sistema de replicación completa. ¡Todo ello en un sistema mil veces más pequeño que nuestros mejores teléfonos inteligentes!

Incluso contemplando la mente detrás de este increíble y hermoso diseño es alucinante. Esta fuerza de diseño tendría que haber existido antes de todas las formas de vida como la conocemos. El lenguaje del ADN parece estar hablando de un diseñador, un diseñador consistente con el Dios de la Biblia.