¿Cómo debería el Cristianismo enfrentar la Cultura?

¿Cómo debería el Cristianismo enfrentar la Cultura?

Comparando la antigua Babilonia con la sociedad moderna, Mike Metzger reflexiona sobre cómo sirviendo a los demás les ayudará ver a Dios.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. ¿Ves alguna similitud entre los tiempos en que vivimos hoy y otros momentos de la historia?
  2. ¿Cómo podrían los cristianos hacer un mejor trabajo para contribuir en la prosperidad de sus comunidades?

¿Cómo debería el Cristianismo enfrentar la Cultura?
La Curiosidad Colectiva
No hay nada nuevo en la historia y el mejor precedente histórico para el mundo en que vivimos hoy ocurrió hace 2,500 años, y se llamó Cautiverio de Babilonia. Y los Judios lo habían derrochado, no habían llevado muy bien su fe por cientos de años y Dios los tomó y los echó a Babilonia y dijo, Vamos a empezar de nuevo. Y las dos primeras cosas que hicieron, estudiaron el lenguaje y la literatura de Babilonia, y lo segundo que hicieron fue que comenzaron a buscar el florecimiento de Babilonia para que Nabucodonosor tomara su fe en serio. La razón por la que digo que es muy similar al mundo en el que estamos en la actualidad es que la ciudad de Babilonia —la octava maravilla del mundo que tenía los jardines colgantes— tenía 1,197 templos. Había la religión en todas partes, y era todo igual. Y Dios dijo: "Bien, ahora los voy a poner en esta situación. Aquí está el truco: Nabucodonosor no toma ninguna de estas religiones en serio, es por eso que tiene adivinos en su corte. Su reto es aprender el lenguaje y literatura de estas personas, encontrar formas para que puedan florecer y a medida que lo hacen y florecen, tú también florecerás. Y mientras toman su fe en serio, verán que sólo hay un Dios verdadero." Yo creo que estamos en esa era nuevamente. Yo creo que la edad moderna se asemeja mucho a la de Babilonia el exilio, y que nuestra mejor jugada es aprender el lenguaje y la literatura del mundo en el que vivimos; lo que está diciendo, buscar su florecimiento, buscar formas para que esté bien y hacer el bien, y que esas personas muchos de ellos líderes, regresen y digan, ¿De dónde diablos sacaste estas cosas? O, "¡Guau! ¿Por qué esto es tan útil?" Y es un gran, gran desafío.