La Búsqueda de la Satisfacción

La Búsqueda de la Satisfacción

Aun en medio de éxito, ¿por qué experimentamos una falta de satisfacción? Jon Tyson reflexiona en su búsqueda por la satisfacción y recuperación del quebrantamiento.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. En tu búsqueda de satisfacción, ¿acaso has pasado más tiempo hablando de Dios, o hablando con Dios? ¿Que ha sido más provechoso para ti y por qué?
  2. ¿Cómo podría ayudar el explorar a Dios con nuestra búsqueda por la satisfacción?

Fue muy difícil porque nos habíamos mudado a Nueva York para plantar una iglesia. La iglesia iba tan bien, sin embargo, me sentía como si tuviera un gran... quebrantamiento de mi pasado que realmente nunca había resuelto. Tenía ídolos en mi corazón. Tenía expectativas poco realistas. Tenía orgullo. Tenía todas estas cosas y lo que no había tenido aún eran circunstancias de vida que revelarían las raíces que estaban allí. Entonces, cuando estas circunstancias de vida se abrieron, estas raíces de quebrantamiento irrumpieron a través de la tierra y comenzaron a dar frutos. Una de las cosas que aprendí del libro de Job es la diferencia entre Job y su tres amigos es que los tres amigos no hablaban con Dios. Sólo hablan de Dios, pero Job hablaba con Dios. Entonces yo pensé, "yo no necesito hablar con un montón de gente sobre mi enojo con Dios. Sólo tengo que decirle a Dios cómo me siento." Así que salía por la noche, pasaba un par de horas cada noche caminando por el el lado noroeste de Manhattan clamando a Dios, pidiéndole que interviniera y actuara y me cambiara y se moviera en mi nombre Era muy desorientador ser pastor de una gran iglesia plantada en Nueva York y sentir que mi alma se marchitaba y que yo era un hipócrita. Entonces, sentí como que no podía con integridad, seguir siendo pastor si no atendía las cuestiones más profundas de mi alma, así que realmente presioné en eso por una temporada. Exigimos el derecho de controlar los resultados de nuestras vidas, y tuve que aprender a rendirme en eso. Dios no promete los resultados, sólo promete las relaciones con nosotros. Y entonces, tuve que dejar ir muchas cosas y de muchas maneras reconstruir mi fe desde un lugar más puro de humildad y dependencia. James K. A. Smith dijo —y creo que esto es realmente cierto— no sólo somos cerebros en una vara. Él dice que somos criaturas de pasión y deseo. Por lo tanto, la declaración filosófica clásica, Pienso, luego existo, comenta, probablemente eso no es cierto. Él dice que es más bien, Yo amo, por lo tanto, soy. Entonces...yo quería encontrar algo o alguien en donde toda esta pasion y deseo se cumplirían y satisficieran. Y que el dolor, el quebrantamiento, la angustia, las dudas, todo eso pudiera encontrar su fin y su consumación en una persona. Y eso terminó siendo Jesús. Así que hubo algunas respuestas intelectuales, pero eso no era lo importante; era la pasión en mi corazón conociendo la pasión del amor de Dios que en última instancia, me cambió. Y no sólo estoy diciendo eso, ¡es verdad!