un pecebre

Verdadera Alegría

Idea Central: “Pero el ángel les dijo: ‘No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo.’”—Lucas 2:10

Mensaje para hoy:

El versículo de hoy es un pasaje popular de la Biblia que los cristianos leen durante la temporada de Navidad. La buena noticia que Lucas menciona es la anunciación del nacimiento de Jesús, un nacimiento que traerá consigo una gran alegría. Pero a veces, la “alegría de la temporada Navideña” se equipara con la alegría que Dios promete. Gran error.

¿Cuánta alegría has experimentado durante la Navidad?

Si alguna vez has esperado ver a niños acelerados por consumir demasiada azúcar o con falta de sueño o la aprobación de algún familiar por la alegría de la Navidad, probablemente entonces te hayas decepcionado. Mientras que la felicidad es la experiencia de sentirse bien, la alegría es el resultado de una vida basada en las promesas y presencia de Dios. La alegría no es situacional o de temporada—no se requieren velas, tarjetas de crédito, o esquemas de colores festivos.

La alegría es una garantía de confianza sobre el amor de Dios para ti y su capacidad inagotable para trabajar en tu vida, sin importar las circunstancias. Su presencia trae paz, estabilidad, y propósito—que son grandes regalos en cualquier época del año.

Considera esto:
¿Cómo es la alegría diferente de la felicidad?
¿Cómo sería tu vida si pusieras menos énfasis en las cosas temporales y te colocaras más en Dios?

Toma acción:
Cultiva la práctica de hacer tu vida “con Dios”. Haz un esfuerzo consciente para recordarte que su presencia está contigo durante todo el día y a través de una variedad de circunstancias: Cuando comes, conduces tu auto, esperas en fila, en el trabajo y en tus conversaciones.

¿QUIERES CONOCER A DIOS PERSONALMENTE?

Dios nos ama y tiene planes increíbles para nuestras vidas, pero ¿cómo llegamos allí?
Los siguientes pasos trazan un camino claro que Dios preparó para que encontremos una relación con Él.