¿Tiene la Vida un Propósito?

¿Tiene la Vida un Propósito?

Todos anhelamos un sentido en nuestras vidas. La Curiosidad Colectiva reúne líderes de pensamiento para examinar si la vida tieneun propósito.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. ¿Puedes compartir un ejemplo en el cual la vida parecía ser una serie aleatoria de eventos y otro en el cual la vida parecía como si hubiese un plan intencional desplegándose?
  2. Si crees que todos tenemos un propósito, ¿qué papel desempeña Dios en eso — si acaso?

La Curiosidad Colectiva Siento que por mucho tiempo mi propósito era convencer a la gente que yo soy suficientemente bueno; convencer a la gente que realmente soy muy talentoso, convencer a la gente para que yo les cayera bien, convencer a la gente que si se burlaban de mí, iba a darles un puñetazo. Creo que la cultura americana nos enseña hacer que las cosas ocurran. Es decir, si vas a ser exitoso, Sólo tienes que hacer que suceda. Por lo tanto sólo se trata de eso. Tu... La fuerza de tu inercia avanzando o subiendo Creo que eso es agotador. Todos nos preguntamos sobre nuestro lugar en la vida. Talvez es porque somos diferentes, o talvez es porque sentimos que somos exactamente iguales a los demás. Creo que nuestro mundo se está convirtiendo cada vez más complejo. Y nuestras vidas se están haciendo cada vez más aceleradas. Creo que todos estamos tratando de encontrar, como seres humanos, significado en todos nuestros dispositivos tecnológicos y artefactos cómo gastamos nuestro tiempo. Es decir, estoy sorprendido por la cantidad de tiempo que nosotros los americanos pasamos viendo televisión y pantallas, Y... esta cuestión es más amplia, como, ¿Tiene esto algún propósito? O, "¿Para qué estamos aquí? " ¿Tiene la vida un propósito? Había un famoso librito escrito de manera muy corta, llamado, "Aquí es Nueva York "por E.B. White, Y decía, "Lo que hace a Nueva York, Nueva York... es tres tipos de personas diferentes: Número uno: tienes a las personas que son de Nueva York. Son nativos, y casi no sienten la ciudad. [2] Tienes a los "locusts," que son personas que básicamente viven fuera de la ciudad pero consumen sus recursos. Y por último, tienes a la persona que se muda aquí con ambiciones personales porque... necesitan un escenario mundial para que su percibida grandeza se realice. Los Angeles, en su mayor parte, trata sobre la apariencia de la belleza, pero Nueva York se trata de la búsqueda del poder. La gente toma—redireccionan su anhelo de Dios, y sólo lo canalizan hacia otra cosa. Invierten con santo fervor religioso las mismas cosas que los cristianos u otras personas religiosas invierten en la religión, ellos invierten eso en sus carreras... o sus relaciones, o su paternidad, o en cualquier otra cosa que sea. Uno de los temas de rock más populares de todos los tiempos es la canción de Mick Jagger, [Cantando] No consigo... [Imita la guitarra] [Cantando] satisfacción. Y... ¡Dios! Realmente me identifico con eso. Por mucho tiempo he estado teniendo este insistente sentido de... si tan sólo pudiera descubrir lo correcto... si tan solo pudiera, talvez, conseguir un mejor trabajo; o tener suficiente bendición financiera; o encontrar a la persona adecuada que me ame, o... talvez incluso tener los hijos correctos con los reconocimentos correctos, para así poder poner la calcomanía en la defensa trasera de mi auto: 'Mi hijo es un estudiante sobresaliente.' Entonces me sentiría satisfecha. El problema con responder a la pregunta ¿Acaso hay un propósito para nuestras vidas? es que la pregunta en sí misma, es conducida por... lo que yo llamo, pragmatismo utilitario, donde tenemos que definir todo y reducirlo a una pieza manejable antes de que podamos empezar a jugar y explorar. Y como artista, yo no hago eso. Comienzo con una pregunta, y la dejo sin respuesta. Así que, muchas veces, no tengo una respuesta, sobre el por qué estoy haciendo una determinada pieza de trabajo o por qué estoy involucrado de cierta manera en acercarme a mi comunidad, o mi matrimonio, o la vida de nuestros hijos. Pero me siento cómodo con el misterio y el carácter abierto de esa cuestión. Así que a menudo trabajo hacia atrás, y trato de encontrar ese propósito al final del viaje, Más bien que al principio. Mi hijo y yo estábamos trabajando en un auto para el Pinewood Derby, por los últimos meses. Trabajamos muy duro; lo lijamos y, ya sabes, cortamos la madera, la pintamos, y pulimos las ruedas, e hicimos la raya fina. Y sabes, piensas en... todas las cosas que están envueltas en ese pequeño proyecto de 20 horas. Ya sabes: esta es la meta, aquí es a dónde debemos llegar, aquí están las herramientas, debemos hacer esto. El vínculo y la relación, y el aprendizaje de, ya sabes, de mí para él, de cómo utilizar la taladrora hidráulica, y de utilizar diferentes herramientas. Tener esta idea, tener algo nos unió de alguna manera que fue realmente genial. Y cuando piensas en... nuestro propósito más grande, y piensas cómo estamos viviendo nuestras vidas, sabes, ¿es posible que... —al igual que Dios— está trabajando con nosotros para hacer algún tipo de proyecto en el mundo... de hacer algo bueno para disfrutarnos unos a los otros durante ese proceso? Se siente como... si incluso para entender un pequeño pequeño proyecto, como un coche de madera para el Pinewood Derby, captas que nuestras vidas fueron hechas para algún tipo de propósito. ¿Sabes? Yo creo que cada uno de nosotros tiene un papel que jugar en el mundo y que parte de ese rol... es que se supone que estamos aquí para arreglar las cosas que están rotas. Que parte de nuestro propósito es participar con Dios, que quiere ver que las cosas que están mal se hagan bien. que las que son injustas se hagan justas. Y creo que cada uno de nosotros tiene una historia bastante singular que representar en eso. Y mucho de ello se reduce a entender nuestra propia historia. Si exponemos lo que es nuestra vida, si observamos todas las piezas de nuestras vidas: donde nacimos, el sufrimiento que hemos pasado, los dones que tenemos, la personalidad que tenemos, los lugares a los que Dios nos ha llevado ahora, los lugares en los que trabajamos. Las cosas que hacemos con nuestro tiempo libre. Si tan sólo expusiéramos todo esto, de pronto empiezas a verte realmente único. Y yo pienso que Dios quiere que veamos las piezas de nuestras vidas que él nos ha dado que tenemos que nos hacen únicos. Y que en ese tiempo y ese lugar, con nuestros dones, con nuestra personalidad, nos usa. Ningún hombre conoce su propósito hasta que conoce a la persona que lo creó. Creo que la gente no puede sentirse satisfechos en lo que están haciendo en la vida, hasta que encuentren el propósito que Dios tiene para ellos. Yo tenía una amiga en mi vida, a quien — no tan cariñosamente — yo llamaba, "mi amiga de Biblia." Todo el tiempo ella me daba versículos de la Biblia. Y honestamente, sólo... me sacaba de quicio. Pensé, ¿Cómo puede una persona tener acceso a tantos versículos de la Biblia? Es decir, si tenía un dolor de cabeza, ella tenía un versículo para eso. Pero un dia, me dio un versículo, y fue Jeremías 29:11 y decía, Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Y por supuesto que recuerdo haber leído ese versículo y pensar, Toda mi vida he creído... que yo soy una persona desechable, por lo que este versículo realmente no me aplica a mí, pero... lo leí una y otra y otra vez y... algo muy profundo en mi corazón comenzó a agitarse. Y leí el versículo otra vez, y... simplemente puse mi nombre en él, ¿sabes? Porque yo sé muy bien los planes que tengo para 'ti, Lysa' —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Y... por primera vez en mi vida pensé, Tal vez, talvez, aunque yo fuera una persona desechable, para mi verdadero padre, talvez Dios me ve un poco diferente. Y, talvez debería probar esta cosa de Dios. No conocía las palabras correctas y no sabía que hacer... Así que... solamente levanté mis brazos y dije: Sí. Sí. Y supongo que — no por hacerlo más simple de lo que es, pero sólo he estado diciendo... sí a Dios desde entonces. Y creo que, al final, ese es mi propósito.