Una Mirada más Profunda a las Religiones del Mundo

Una Mirada más Profunda a las Religiones del Mundo

Una Mirada más Profunda a las Religiones del Mundo

Cada religión trata de dar sentido a nuestro mundo roto. Sigue leyendo para obtener una visión general de estas creencias.

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Y la nave se internó en Alta Mar rumbo al Oeste, hasta que por fin en una noche de lluvia Frodo sintió en el aire una fragancia y oyó cantos que llegaban sobre las aguas; y le pareció que, como en el sueño que había tenido en la casa de Tom Bombadil, la cortina de lluvia gris se transformaba en plata y cristal, y que el velo se abría y ante él aparecían unas playas blancas, y más allá un país lejano y verde a la luz de un rápido amanecer. —J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey

En la cita anterior, Frodo navega en Alta Mar hacia el paraíso. Las palabras de Tolkien despiertan un profundo anhelo dentro de nosotros — la esperanza de vivir en un estado idílico donde todos los deseos de nuestro corazón encuentren su cumplimiento definitivo. Los cuentos de hadas, mitos, leyendas e incluso las religiones del mundo buscan abordar estos anhelos.

Muchas religiones afirman que la gente siente estos deseos porque todos vivimos en un mundo caído; experimentamos aislamiento espiritual mientras que anhelamos redención y alegría. Una variedad de religiones afirman la idea de que el mundo una vez fue perfecto pero ha sido desde entonces corrompido por el mal. Ya nada es como debería ser. Pero hay esperanza para nosotros, individualmente y para el mundo entero — habrá un tiempo de renacimiento y renovación cuando todas las cosas sean hechas nuevas.

Exactamente, ¿cómo se refieren las religiones del mundo a estos anhelos? Cada religión — incluyendo el hinduismo, el budismo, el islam, el judaísmo, el cristianismo y el movimiento de la Nueva Era — tiene sus propias enseñanzas acerca de la maldad, la salvación y la vida eterna.

Hinduismo

El hinduismo es la religión principal en la India. Sus diversas creencias van desde el ateísmo — la creencia en ninguna deidad — al politeísmo — la creencia en muchos dioses. El hinduismo incluye prácticas como el ascetismo y las que se relacionan con las posiciones sociales seculares y las etapas de la vida. Esta variedad de enseñanzas y prácticas puede deberse a su falta de credo oficial, jerarquía centralizada, o fundadores reconocidos. Esto hace un poco difícil de explicar lo que es el hinduismo.

Una forma útil de entender el hinduismo es a través de “semejanzas familiares.” En el hinduismo, la mejor manera de clasificarlo es a través de algunas de las características que comparten sus muchas manifestaciones diversas, especialmente las de su tradición sacerdotal/académica.

Los eruditos creen que entre el año 1500 y 1200 A.C., los pueblos Indo-Aryan migraron al subcontinente indio, donde su cultura y religión se desarrolló y extendió para el próximo milenio.1 Muchas de sus epopeyas religiosas, himnos y oraciones se transmitieron a través de la tradición oral para convertirse en los textos sagrados que ahora llamamos los Vedas.2

Otro conjunto de escritos importantes son los Brahmanas (c. 800 – 600 A.C.), una colección de explicaciones, mitología, aplicaciones rituales y especulaciones místicas sobre el sacrificio y el universo.3 Un tercer grupo son los Upanishads (c. 600-300 A.C.), que llevan estas especulaciones aún más lejos, hasta el punto del monismo (la creencia de que toda realidad es una).4

Transmigración, Retribución y Liberación

Muchos hindúes sostienen que el universo se compone de Brahman — una noción en la que la realidad absoluta o pura consciencia tanto trasciende y es todas las cosas. Cada cosa o ser individual — los seres humanos, animales, plantas y materia inorgánica — poseen una esencia interior llamada un Atman. Los Upanishads sugieren que Atman y Brahman son en realidad uno y la misma realidad impersonal.5

Analogías simples nos ayudan a entender la relación entre Atman y Brahman. Por ejemplo, lo que el grano de la arena es para la playa, la gota de agua para el océano, y el titileo para una llamarada, es igual a lo que el alma individual (Atman) es para el alma universal (Brahman). Todo lo que el grano de arena, la gota de agua y el titileo son para la playa, el mar y la llamarada, el alma individual es para el alma universal. Son una misma y es la realidad última.

Si la realidad es una, entonces nuestra experiencia humana común de la dicotomía y la diversidad de la existencia es una ilusión (maya).6 Esta apariencia ilusoria del mundo nos hace ignorantes de la verdad.7 Debido a que el Atman — nuestro verdadero yo — es la conciencia pura, debemos evitar el apego a los objetos mundanos basados en distinciones ilusorias. El apego al mundo nos trae mal y sufrimiento. Impulsa el alma a un ciclo de vida y muerte (samsara) en el que vamos adquiriendo un tipo de ser tras otro según hayan sido nuestras acciones en cada vida anterior.8 Esto está determinado por la implacable ley impersonal del karma, que juzga el alma de la muerte a la vida una y otra vez.9

Pero el alma cansada puede alcanzar la liberación o renuncia (moksha, Nirvana) de su interminable ciclo. Desprendiéndose de este mundo e identificado totalmente con el alma universal, uno puede reunirse eventualmente con la realidad última.10 Finalmente desaparecen la ignorancia y el mal, y el alma es reabsorbida al Brahman.

El Hinduismo en Resumen

Para resumir, según el hinduismo existe mucha maldad en el mundo debido a nuestro apego a las ilusiones terrenales y la ignorancia de nuestro verdadero yo. Pero si logramos la liberación de los apegos mundanos, podemos ser reabsorbidos al Brahman.

Budismo

A diferencia del hinduismo, el budismo tiene un fundador reconocido: Siddhartha Gautama, quien vivió de 563-483 A.C. Cuando él nació en lo que ahora es Nepal, un sacerdote hindú profetizó que si permanecía en su casa se convertiría en un gran monarca; de lo contrario, se convertiría en un gran maestro religioso.11

El padre de Siddhartha, al querer que su hijo tuviera una prominencia en el mundo, lo crió en el palacio con gran lujo, protegiéndolo de no exponerlo a cualquier tipo de mal o sufrimiento. Pero cuando Siddhartha tenía veintinueve años de edad se aventuró fuera del palacio y vio el mal y el sufrimiento humano por primera vez.12 Primero se encontró con un viejo decrépito usando una muleta; después a un hombre enfermo sucio por la incontinencia; luego, un cadáver siendo llevando a su pira funeraria; y por último un monje errante, bien afeitado viviendo una vida ascética. Cambiado para siempre, Siddhartha dejó su casa para ir en busca de una solución para el sufrimiento.

Un hindú sabio ayudó a Siddhartha en su búsqueda mostrándole cómo alcanzar el “reino de la nada.”13 Rápidamente al alcanzar este estado — aún sin encontrar solución real alguna al sufrimiento humano — Siddhartha se trasladó a la meditación y a la severa austeridad física.14 Según la leyenda, durante este tiempo él llegó a estar tan demacrado que cuando tocaba su estómago podía sentir su columna vertebral. Al borde de la muerte, decidió que el camino de la austeridad no era la solución y decidió recuperar su salud.

En la edad de treinta y cinco años Siddhartha alcanzó la iluminación mientras meditaba en la India bajo lo que hoy se conoce como el árbol de Bodhi, convirtiéndose en el Buda Supremo (el iluminado).15 Luego atrajo a discípulos deseosos de encontrar el antídoto para el mal y el sufrimiento. Después de la muerte de Buda su movimiento comenzó a dividirse; hoy en día hay cientos de sectas budistas.

Las Cuatro Nobles Verdades y El Noble Sendero de las Ocho Facetas (Noble Camino Óctuple)

El Buda afirmó haber descubierto un “camino medio” de moralidad, meditación y sabiduría que nos ayuda a evitar los extremos igualmente inútiles de indulgencia y austeridad.16 Pero para entender este camino uno debe entender primero las cuatro nobles verdades.17

En primer lugar, la vida está en un estado de sufrimiento (dukkha) que inevitablemente implica insatisfacción, ansiedad, sufrimiento y dolor. Podemos experimentar alegría, pero sólo por momentos fugaces. De hecho, todo en nuestro universo temporal está en un estado constante de flujo —siempre convirtiéndose pero nunca llegando a ser. (Por ejemplo, no existe una naturaleza humana o naturaleza de perro o naturaleza de gato.) De hecho, no existe el ego, el yo, o el mí mismo. En cambio, a medida que la flama pasa de una vela a otra, igual nuestras vidas pasan de un estado a otro; somos un conjunto de sensaciones.

En segundo lugar, el estado de dukkha es el resultado de tanha — deseo o anhelo. Deseamos buena salud, riquezas e ideas y conceptos. Pero no nos damos cuenta de que todas estas cosas son parte del mundo temporal. Incluso si en algún momento, pudiéramos obtener todo lo que queríamos, estas cosas se hubieran disipado rápidamente dejándonos con anhelos todavía.

En tercer lugar, debemos experimentar nirodha, el cese de todos los deseos egoístas, para escapar del tanha.

En cuarto lugar, la forma de lograr nirodha es magga, el Noble Camino Óctuple.18 Esto incluye comprensión correcta, pensamiento correcto, discurso correcto, acción corporal correcta, sustento correcto, esfuerzo moral correcto, atención correcta y concentración correcta. En resumen, el Noble Camino Óctuple es el medio de la moralidad, la meditación y la sabiduría — el camino hacia el Nirvana.

El Budismo en Resumen

En síntesis, entonces, el gran mal y sufrimiento al que nos enfrentamos en nuestras vidas proviene de la temporalidad de todas las cosas y de nuestros propios deseos y anhelos. El mundo, en otras palabras, es tal que nuestros anhelos y deseos nunca serán completamente satisfechos. A través de esta falta perpetua, experimentamos sufrimiento. Pero hay una salida. Si seguimos el Noble Camino Óctuple de la moralidad, la meditación y la sabiduría, disipamos nuestros deseos y emprendemos el camino hacia el Nirvana.

Judaísmo

El judaísmo es una de las tres religiones monoteístas más conocidas, junto con el cristianismo y el Islam. Estas tres se denominan a veces las religiones abrahámicas, ya que atribuyen sus orígenes a Abraham. Todas las tradiciones monoteístas hacen una distinción fundamental entre el creador y su creación.

El judaísmo proclama que sólo existe un Dios — sólo uno. Él creó los cielos y la tierra y todo lo que está en él.19 Esto lo vemos en la tradicional mañana y la oración vespertina del judaísmo, la oración de la Shema Yisrael, “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.”20

El judaísmo comenzó alrededor de 1900 A.C. cuando, según la tradición judía sagrada, Dios llamó a Abram y le cambió el nombre a Abraham. Debido a su fe y su obediencia, Dios estableció un pacto eterno con él y sus descendientes.21 Como parte de este pacto, Dios prometió a Abraham que se convertiría en el padre de muchas naciones, y Dios le prometió a Abraham y a sus descendientes la tierra de Canaán.

Aunque Abraham había engendrado a Ismael, el pacto del linaje de Abraham siguió a través de Isaac y el hijo de Isaac, Jacob, a quien Dios renombró Israel. Como tal, los doce hijos de Jacob — Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Isacar, Zabulón, José y Benjamín — se convirtieron en cabezas de las doce tribus de Israel. Abraham, Isaac y Jacob se convirtieron en los tres grandes patriarcas de Israel. Por lo tanto, los Israelitas se volvieron el pueblo elegido de Dios.

La Historia Redentora

El judaísmo contemporáneo abarca toda la gama teológica de las interpretaciones de la historia y del pacto de Dios con ellos desde ultra conservadoras hasta ultra liberales. Teológicamente, hay poco en lo que todos los judíos pueden estar de acuerdo. En cualquiera de los casos, las siguientes son algunas creencias relacionadas con el plan redentor de Dios para los judíos y el mundo con el cual muchos judíos estarán de acuerdo.

La Biblia hebrea, también llamada el Tanaj, contiene los escritos sagrados del judaísmo. Los primeros cinco libros — Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio — son conocidos como la Torá o Ley. En el Génesis, Dios creó los cielos, la tierra, todas las plantas y animales, al hombre y a la mujer.22 El hombre y la mujer fueron situados en un jardín paradisiaco, donde vivían en comunión con Dios. Sin embargo, se rebelaron en contra de su creador; por consiguiente, Dios puso una maldición sobre ellos y sus descendientes — es decir, toda la humanidad. Esta rebelión y maldición posterior son las fuentes de toda la maldad en el mundo natural y humano.

En el libro del Éxodo, los israelitas son entregados por Dios a través de Moisés — el profeta más grande de Israel, el único al “que el Señor conocía cara a cara” — después de vivir en la esclavitud en Egipto durante cuatrocientos años.23 Moisés trae los Diez Mandamientos desde el Monte Sinaí y establece muchas tradiciones ceremoniales y éticas de Israel. Es a través de Moisés que la Ley Hebrea — como se detalla en el resto de la Torá — es revelada y establecida. Finalmente, el libro de Deuteronomio habla de los israelitas en el Río Jordán, listos para cruzar a la tierra prometida.

Aparte del Torá, el Tanaj tiene otras dos partes: los Neviim (profetas) y el Kethuviim (escrituras). La mayoría de los Neviim y el Kethuviim continúan relatando la historia redentora de la humanidad mediante los tratos de Dios con sus elegidos y la promesa de restauración de Dios y de un pacto de culminación. Específicamente, muchos judíos creen que un Mesías personal, un descendiente de la casa del Rey David, anunciará la culminación de este pacto, cuando Dios establezca su reino en la tierra.24 Hasta entonces, Dios concede a Israel un sistema de expiación de sus pecados a través de sacrificios y del mantenimiento de la paz.

El Judaísmo en Resumen

Vemos entonces, dentro del judaísmo, el estado primigenio del paraíso en el que Dios puso a los seres humanos primero. También podemos apreciar la caída de estos seres humanos por medio de la rebelión y el pecado — por lo tanto, la consiguiente necesidad de ley y expiación. Sin embargo, llegará un tiempo de un pacto de culminación en el cual el Mesías Judío dará comienzo a un nuevo paraíso. Por ahora, los judíos están para cometer actos de expiación por sus pecados.

Cristianismo

El Cristianismo surgió en la región de Judea y Galilea durante el primer siglo EC. Históricamente, esto puede ser descrito como una rama del judaísmo. Su fundador, Jesús de Nazaret, era judío, y el Cristianismo comparte mucha historia con el Judaísmo. Los cristianos también consideran la Biblia Hebrea — conocida dentro del cristianismo como el Antiguo Testamento — como las Sagradas Escrituras.

De acuerdo con un grupo de cuatro libros cristianos llamados los Evangelios, Jesús fue directamente concebido por el Espíritu Santo de Dios y nacido de una virgen joven llamada a María. El Padre adoptivo terrenal de Jesús, José, era un carpintero de Nazaret, ciudad donde vivió Jesús hasta que cumplió alrededor de treinta años.

Para este momento, Jesús comenzó a enseñar y a realizar milagros a través de Galilea y Judea. Como tres años más tarde, después de que fue considerado una amenaza para los líderes tanto políticos como religiosos de la región, Jesús fue condenado a muerte y ejecutado por pretender ser el rey de los judíos. Tres días después, según la creencia cristiana, fue resucitado y otra vez caminó entre los hombres antes de ascender al cielo.

Jesucristo, el Mesías

Como en el judaísmo, los seguidores del cristianismo también creen que la humanidad ha caído; después de todo, las dos religiones comparten la misma historia de la creación en el Génesis. Así como Pablo, uno de los primeros seguidores de Jesús, lo escribe en una carta a un grupo de nuevos cristianos en Roma, “Todos han pecado y están privados de la gloria de Dios.”25 Como resultado del estado pecaminoso de la humanidad, todas las personas están separadas y alejadas de Dios. La muerte es la consecuencia última de esta separación.26

Los cristianos, como los judíos, creen que todos tenemos necesidad de la liberación de nuestra condición pecaminosa — y sólo Dios pueden salvarnos. Tanto los cristianos como los judíos creen que el plan de Dios es redimir a la humanidad de esta condición del pecado. Sin embargo, aquí el cristianismo se aparta del judaísmo tradicional. Los cristianos creen que Dios ya ha provisto esta salvación a través de la persona y obra de Jesucristo.27 En otras palabras, ellos creen que el Mesías de Dios ya vino. Jesús es el Mesías.

De hecho, la misma fuente y el punto central del cristianismo es Jesús, quien los cristianos creen que es 100 porciento humano y 100 porciento Dios. Los evangelios ofrecen un retrato más grande que de un buen hombre, un maestro o profeta. Presentan a Jesús como el hijo de Dios, príncipe de la paz, el Mesías — el salvador de Dios para toda la humanidad.

De acuerdo con la tradición cristiana sagrada, Jesús nació de una virgen, vivió una vida perfecta y se sacrificó voluntariamente en la cruz. Este último sacrificio es el medio a través del cual todos los pecados son perdonados “una vez y para siempre.”28 Lo más importante, Jesús resucitó de los muertos tres días después, conquistando el pecado y la muerte. La resurrección de Jesús abrió el camino para que cualquiera pueda alcanzar el perdón de Dios por sus pecados; hizo posible una relación personal con Dios para todo el que lo busque.

Aquellos que ponen su fe en Jesús pueden encontrar este perdón y recibir el regalo de la vida eterna con Dios. La esperanza del cristiano está en la segunda venida de Jesús, en la que él regresará a la tierra en la gloria.29 La segunda venida de Jesús anuncia el juicio de la tierra y el cumplimiento de las promesas del pacto bíblico — el establecimiento del Reino de Dios.

El Canon Cristiano

Los Evangelios y otros veintitrés libros — incluyendo una narrativa de los primeros años de la iglesia cristiana, cartas de algunos de los primeros cristianos más prominentes y un libro profético sobre el final de los tiempos — conforman el Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento (Tanaj del judaísmo) conforman el canon sagrado del cristianismo.

El título “Antiguo Testamento” se refiere principalmente a la alianza de Dios con Abraham y sus descendientes. Aunque este pacto fue dirigido al pueblo elegido de Dios, Israel, Dios prometió bendecir a todo el mundo a través de la gente judía.30 Desde la perspectiva cristiana, Dios de hecho bendijo al mundo a través de Abraham: Jesús era descendiente de Abraham, y a través de Jesús, Dios estableció su Nueva Alianza (o Testamento) con el mundo. Es decir, por el sacrificio de Jesús, todas las personas tienen ahora la oportunidad de tener una relación con Dios.

La Trinidad

Un aspecto particularmente único del cristianismo es el concepto que el único Dios verdadero existe en tres personas coeternas e iguales entre ellas: Dios el Padre, Dios el Hijo (Jesús) y Dios el Espíritu Santo. Debido a esta creencia, algunos ven el cristianismo como una religión de tres dioses. Sin embargo, para los cristianos, sólo hay un Dios. Esta idea teológica es conocida como la doctrina cristiana de la Trinidad.

Mientras que la doctrina tiene sus bases en los primeros escritos cristianos, no fue plenamente articulada hasta algunos cientos de años más tarde. Sin embargo, esta idea de un sólo Dios Trino (siendo aún un sólo Dios) es aceptada por las tres principales ramas del cristianismo moderno — católica romana, ortodoxa oriental y protestante.

El Cristianismo en Resumen

Los cristianos creen que Dios se hizo hombre para salvar a toda la humanidad; Jesús vino a la tierra para que toda la gente tuviera vida eterna con Dios.31 Específicamente, Jesús murió en la cruz y su muerte se convirtió en el pago de los pecados de toda la gente, por lo tanto redimió nuestras vidas a través de la suya. Entonces Jesús resucitó corporalmente de la tumba. Al aceptar su sacrificio como pago por nuestros pecados, los cristianos también pueden conocer a Dios, recibir su gracia y perdón y finalmente vencer la muerte. Todos aquellos que ponen su fe en Jesús viven entonces el resto de sus vidas de acuerdo a la manera justa de Dios tal cual se describe en la Biblia. En última instancia, los cristianos esperamos el día del regreso de Cristo cuando el reino de Dios sea plenamente establecido y todas las personas sean resucitadas para enfrentar el juicio de Dios o para entrar en una vida eterna con Él.

Islam

A principios del siglo VII EC la península arábiga era mejor conocida por sus rutas comerciales, porque era una de las regiones más desoladas en la tierra, hecha de “desiertos prohibidos, estepas áridas y montañas estériles.”32 Colindando al este con el Imperio bizantino y al oeste con el Imperio sasánida (Persa), estaba habitado principalmente por tribus de beduinos en guerra. Pero para el año 732 los habitantes de la península se convirtieron en una fuerza de combate feroz. Conquistaron y asumieron el Imperio sasánida y dos terceras partes del imperio bizantino, junto con grandes extensiones de tierra de la India al norte de África, a través de la mayor parte de España y parte del sur de Francia.33

¿Cómo llegaron estas tribus nómadas y fragmentadas a dirigir tan rápidamente un imperio tan vasto? La respuesta es el Islam, una religión cuyo nombre significa “sumisión” a los decretos de Dios.

Mahoma

Mahoma, el fundador del Islam, nació alrededor de 570 EC en Arabia.34 Huérfano a los seis años, [después] como hombre joven, Mahoma se convirtió en un comerciante de caravana exitoso. Notando su talento, una viuda rica quince años mayor lo contrató para dirigir su negocio de caravana. Más tarde se casaron.

El Islam enseña que a los cuarenta años Mahoma fue visitado por el Ángel Gabriel, quien le ordenó que “¡recitara!”. El mensaje que más tarde se convertiría en el Corán se derramó de él. Mahoma continuó recibiendo mensajes hasta su muerte alrededor del 632. Los musulmanes consideran las palabras del Corán no como palabras inspiradas por Dios (como los judíos y los cristianos ven la Biblia), sino como las mismas palabras de Dios, a quien los musulmanes conocen como Alá.35

El Corán es un libro ético, político y religioso destinado a llevar gente a someterse a la voluntad de Alá en todos los ámbitos de la vida. Aunque su mensaje no fue bien recibido al principio por los compañeros árabes de Mahoma, a través de la persuasión y la guerra unificó a los clanes contendientes de la península.36

Doctrina Islámica

El Islam tiene cinco doctrinas fundamentales de la fe.37

El primero es el tawhid, lo que significa la unidad absoluta de Dios. El Islam rechaza tanto el politeísmo como la doctrina cristiana de la Trinidad como violaciones de la unidad de Dios.

En segundo lugar está la doctrina de los ángeles, los mensajeros a través de los cuales Dios a menudo logra sus propósitos.

La tercera doctrina es la creencia en los textos sagrados, revelados, al igual que en Mahoma como el último y más grande profeta en una larga y noble tradición de los profetas enviados por Alá. Entre otros, los musulmanes consideran a Abraham, Moisés y Jesús como profetas.

En cuarto lugar está el juicio final — también conocido como el Día de la Resurrección, la hora o el último día. Alá reunirá todos los seres humanos que han vivido y que aún viven, dando a cada uno un libro de registro ya sea a la derecha (como signo de bondad y pureza) o a la izquierda (como signo del mal y la impureza). Después de cada humano responde por sus acciones, Alá asignará a cada uno de ellos ya sea a la felicidad eterna en el paraíso o a un tormento eterno en el infierno.

La quinta y más controvertida doctrina es que Alá predetermina los actos y el destino de todos los seres humanos, hasta el más mínimo detalle.

Práctica Islámica

Además de estas doctrinas, existen los Cinco Pilares del Islam. Estas son las prácticas islámicas fundamentales.38

La primera es la shahada, la declaración y confesión de que “No existe más que un sólo Dios, y Mahoma es su Profeta.” Esto recuerda a los musulmanes la unicidad completa de Alá y su demanda de una completa sumisión [compromiso].

El segundo es salat, la oración que debe realizarse cinco veces al día. El llamado a esta oración es tanto una llamada a la sumisión [postración] como una expresión de gratitud a Alá.

El tercero es el zakat, el acto obligatorio de dar un porcentaje de la riqueza propia para beneficiar a otros. El Islam considera esto como un acto de adoración que un musulmán hace como favor a otros musulmanes. Además, hay el zakat al fitr, por el cual los musulmanes, a medida que son capaces, deban dar limosnas adicionales.

La cuarta es el sawm, el día de un mes de duración (desde antes del amanecer hasta la puesta del sol) ayunar durante el noveno mes lunar del Ramadán. El ayuno incluye abstenerse de comer, beber, fumar y tener relaciones sexuales. Hay excepciones a este ayuno pero romperlo intencionalmente es punible. La intención es la de incitar a la conciencia de la dependencia de Alá y empatía hacia los demás — especialmente los pobres y los hambrientos.

El quinto es el hajj, un peregrinaje a la Meca que debe realizarse al menos una vez por cada musulmán que es económica y físicamente capaz. El propósito de la peregrinación es fortalecer la devoción de los musulmanes a Alá y su voluntad.

El Islam en Resumen

Dentro del Islam, la maldad proviene de no someterse a Alá yendo en contra de su voluntad revelada. Como un medio de salvación, uno puede someterse a la voluntad de Alá, a través de las cinco doctrinas y cinco prácticas del Islam y a través de las leyes morales de Alá. A través de esta sumisión, uno no puede ser condenado en el Juicio Final, a los fuegos del infierno sino más bien disfrutar del paraíso que Alá ha creado para aquellos que se someten a su voluntad.

El Movimiento de la Nueva Era

Además de las principales religiones del mundo, hoy en día muchos han buscado un camino hacia la plenitud espiritual fuera de los principales sistemas religiosos. Uno de los más influyentes de estos es a veces llamado el Movimiento de la Nueva Era (NAM, por sus siglas en inglés). El Movimiento de la Nueva Era es una colección suelta de individuos y grupos que se suscriben a creencias y prácticas con un sabor oriental religioso. El NAM no tiene un fundador, no tiene libros oficiales, no tiene sede y no tiene creencias o prácticas universales.

Creencias y Prácticas Comunes

El NAM es un movimiento amorfo, ecléctico y sincrético. Extrae su inspiración de varias fuentes, incluyendo pero no limitado al hinduismo, el budismo, el espiritualismo, la wicca, el neo-paganismo, la astrología y el gnosticismo. Sus prácticas son muy variadas e incluyen el vegetarianismo y el veganismo; ecologismo; meditación; yoga; aprovechamiento y redirección de la energía a través de cristales; peregrinaciones a lugares de energía; feng shui; prácticas de salud holística; estados alterados de conciencia inducidos por drogas; tarot y lectura de cartas; proyección astral; y canalización del espíritu.

Introduciendo la Era de Acuario

Dos de las creencias de la Nueva Era más comunes son el monismo (toda realidad es en última instancia una) y el panteísmo (toda realidad es Dios en sí mismo). Como tal, nosotros los seres humanos — o al menos nuestras almas o espíritus, la verdadera parte de nosotros — son uno con la realidad, uno con Dios. Como algunos practicantes de la Nueva Era lo exponen, los seres humanos poseemos la chispa de la divinidad dentro de nosotros y esto nos hace divinos. Sin embargo, debido al tipo de vida que vivimos, entramos en el ciclo del renacimiento de acuerdo al karma.

Pero si somos Dios, ¿por qué estamos sujetos al ciclo del renacimiento? ¿Por qué nuestro mundo experiencia tanto el mal como el sufrimiento? Muy parecido al antiguo Gnosticismo, el NAM dice que somos espíritus atrapados por cuerpos materiales en un universo que nos ciega a nuestro verdadero yo. Por lo tanto, no somos malos; tenemos un buen carácter. En cambio, hacemos cosas que son malas porque somos ignorantes de lo que somos; somos ignorantes de ser dioses. Comenzamos a reconocer nuestro verdadero yo cuando nos involucramos en prácticas de alteración de la conciencia como la meditación y la yoga y nos alineamos con las buenas energías de nosotros mismos y del mundo a través de los cristales y el feng shui.

Sin embargo, la búsqueda de la Nueva Era por la aclaración y realización espiritual no necesariamente es egocéntrica; numerosos seguidores tienen fuerte conciencia social.39 Por ejemplo, muchos practicantes de la Nueva Era se convierten en vegetarianos para minimizar la matanza de animales. Otros promueven prácticas para conservar y renovar la Madre Tierra (o Gaia).

Muchos practicantes de la Nueva Era se esfuerzan por ayudar a marcar el comienzo de una nueva era de iluminación espiritual y conciencia social. En relación con la evolución espiritual humana, algunos seguidores afirman que sólo hemos dejado la era zodiacal de Piscis que comenzó alrededor del primer siglo EC, que se asocia con el cristianismo. Ahora estamos experimentando el amanecer de una nueva era, la Era de Acuario. Esta nueva era iniciará la iluminación espiritual y con ella, un paraíso cercano de la tierra.40 Nuestra redención, entonces, espera nuestra iluminación.

La Nueva Era en Resumen

Los seres humanos son divinos, debido a que poseen una chispa de la divinidad dentro de ellos. Nuestro problema es la ignorancia. No reconocemos nuestra propia divinidad y en su lugar actuamos como seres puramente materiales. Esta ignorancia entonces permite la ley del karma para mantenernos en el ciclo de renacimiento. Sin embargo, hay esperanza. Si entramos en estados de conciencia alternos y realineamos las energías que nos rodean, escaparemos del karma y la ignorancia y ayudaremos a marcar el comienzo de una era de iluminación espiritual y conciencia social, salvándonos así a nosotros mismos y a nuestra sociedad.

Nuestra Condición Humana Común

A través de hinduismo, el budismo, el judaísmo, el cristianismo, el islam y el Movimiento de la Nueva Era, vemos nuestra condición humana común: la realización de la imperfección del mundo debido a mal, nuestra necesidad de redención y nuestra esperanza de paz definitiva y de alegría. Aunque cada religión es diferente — y afirmaciones exclusivas son hechas por cada una — una cosa es cierta: todos anhelamos llegar al “país lejano y verde a la luz de un rápido amanecer” de Frodo.

  1. S. A. Nigosian, World Faiths, 2da ed. (Nueva York: St. Martin’s Press, Inc., 1994), 76.
  2. World Religions, ed. Geoffrey Parrinder (Nueva York: Facts On File, 1971), 194.
  3. Ibid.
  4. Ibid.
  5. Nigosian, 83–85.
  6. Parrinder, 215.
  7. Véase Nigosian, 85.
  8. Ibid., 86.
  9. Ibid.
  10. Ibid., 88.
  11. Ibid., 120.
  12. Ibid., 121.
  13. Ibid.
  14. Ibid., 121–123.
  15. Ibid., 123.
  16. Parrinder, 272–274.
  17. Nigosian, 128–129.
  18. Ibid., 129–132.
  19. Véase La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional (NVI) © 1999, Génesis 1:1.
  20. Ibid., Deuteronomio 6:4.
  21. Ibid., Génesis 12 y 15.
  22. Nigosian, 340–348.
  23. La Santa Biblia, Deuteronomio 34:10.
  24. Parrinder, 401.
  25. Ibid., Romanos 3:23.
  26. Véase La Santa Biblia, Romanos 5:12, 6:23.
  27. “Cristo” es simplemente la palabra griega para “Mesías.”
  28. La Santa Biblia, Hebreos 10:10.
  29. Véase La Santa Biblia, Tito 2:13.
  30. Véase La Santa Biblia, Génesis 12:3.
  31. Ibid., Juan 10:10.
  32. Parrinder, 463.
  33. Ibid., 475–476.
  34. Frederick Mathewson Denny, An Introduction to Islam (Nueva York: Macmillan Publishing Company, 1985), 66.
  35. Parrinder, 471–472.
  36. Véase Parrinder, 468–469 y Nigosian, 421–424.
  37. Denny, 92–98.
  38. Ibid., 105–124.
  39. Elliott Miller, A Crash Course on The New Age Movement (Grand Rapids: Baker Book House, 1989), 22.
  40. Ibid., 183–184.
  41. Crédito de Foto: Laura Austin / Stocksy.com.